sábado 1 de enero de 2011

Consumo de combustibles en el país baja; monto de la factura aumenta

AGUSTÍN ORTÍZ I DCA I

ADICIONAL A LA DEPENDENCIA DE LA IMPORTACIÓN PARA CONSUMO, EL PAÍS TIENE POCA CAPACIDAD DE ALMACENAMIENTO.
El consumo de derivados de petróleo crudo (gasolinas, diésel y búnker, entre otros) acumulado hasta octubre de 2010 registra una baja en comparación con el mismo lapso de 2009, mientras que la factura de importación de esos combustibles entre ese período de este año y el anterior muestra un incremento.

Según cifras de la Dirección de Hidrocarburos del Ministerio de Energía y Minas (MEM), a octubre pasado el consumo de combustibles en general se ubicó en 21.77 millones de barriles, mientras que en el mismo período de 2009 alcanzó los 24.51millones de barriles, lo que equivale a una disminución de 11.16%.

De acuerdo con los datos del MEM, a octubre de este año el país había consumido 2.3 millones de barriles de gas licuado propano (GLP), 4.0 millones de barriles de gasolina superior, 2.6 millones de barriles de gasolina regular, 7.6 millones de barriles de diésel y 3.2 millones de barriles de búnker.

El MEM también reporta que en los primeros 10 meses de 2010 el país importó 22.1 millones de barriles de derivados de crudo. De estos, 3.1 millones de barriles fueron de GLP; 4.3 millones, gasolina superior; 2.8 millones de gasolina regular; 7.3 millones de diésel; y 3.3 millones de búnker.

“La variación entre los volúmenes de consumo y lo importado se debe a que los inventarios iniciales no coinciden con los finales. Uno puede comenzar con tanques llenos, o puede que la primera medida comenzara con tanques vacíos”, señala Enrique Meléndez, gerente general de la Asociación Guatemalteca de Expendedores de Gasolina (AGEG).

Meneses, sin embargo, señala que, en el caso del consumo, la variante que puede estar incidiendo significativamente es la relativa al contrabando de carburantes, pues al no pasar por las aduanas al momento de la importación no se contabiliza y tampoco se registra su consumo. “Lo que el MEM reporta es lo que los expendios dan a conocer, obviamente”, argumenta.

SUBE LA FACTURA
Aunque los registros del MEM señalan que el volumen de consumo bajó, dan cuenta de que el costo de la importación de derivados de petróleo crudo acumulado a octubre se ubicó en los US$1,805.47 millones, mientras que el acumulado al mismo mes del año pasado se situó en US$1,761.22 millones, lo que significa que tuvo un incremento de 2.51% en 2010.

Meléndez señala que el factor clave en la variación de precios es la constante fluctuación de estos en el marcado internacional. “Los cambios en los precios de los llamados commodities (materias primas) son constantes, y el combustible es uno de ellos, porque se cotiza a nivel de mercados de futuro”, explica.

César Fernández, director de la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE) y ex funcionario del MEM, resalta que el factor climático influye en los precios de los combustibles. “Cuando en Estados Unidos, uno de los mayores consumidores de derivados de petróleo, llega el invierno, sube su consumo de búnker y diésel para calefacción, y eso dispara los precios internacionales”, asegura.

Según Fernández, el precio de los carburantes es muy cambiante porque se rige según el mercado internacional. “El mercado de combustibles es distinto al del petróleo. Así, aunque exista sobreproducción de crudo, si las refinerías bajan su producción, los precios de los derivados de este se verán afectados”, reitera.

Adicional a la volatilidad de los precios en el plano internacional y, con ello, a lo cambiante que resulta el costo de importación de cada embarque, el directivo de la CNEE considera que también Guatemala tiene problemas de almacenaje, ya que, si tuviera capacidad para mantener altos inventarios, los precios locales variarían menos.

También recordó que anteriormente el MEM contaba con un fondo compensatorio que servía para amortiguar las alzas. Así, por ejemplo, se compraba búnker y diésel cuando los precios eran bajos y se vendían cuando encarecía, y con las gasolinas es lo mismo.

IMPACTA COMPETITIVIDAD
Uno de los aspectos que más afectan al país, es que en la actualidad, la generación de electricidad depende en un 46% de derivados de petróleo (búnker), que con el constante incremento de los precios internacionales, impacta los costos de energía, lo cual según los empresarios y las autoridades, resta competitividad al país.

“No podemos estar compitiendo con energía producida con derivados del petróleo, cuyo precio es volátil y se maneja en el mercado internacional. El MEM incentiva la producción petrolera nacional y el autoabastecimiento del crudo”, dijo, en un carta publicada en la revista del MEM, el ministro de Energía y Minas, Romeo Rodríguez.

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